Blogia

Revista Literaria AZUL@RTE

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

 

 

ADAMAR



Enviar mensajes: ADAMAR@yahoogroups.com
Subscribirse: ADAMAR-subscribe@yahoogroups.com
Cancelar la subscripción: ADAMAR-unsubscribe@yahoogroups.com
Propietario de la lista: ADAMAR-owner@yahoogroups.com
Página principal: http://es.groups.yahoo.com/group/ADAMAR/

ADAMAR Revista de Creación: www.adamar.org  

.
De: Daniel Triunfo
EL LIBRO DE LA PAZ



LA PAZ

Cada molestia ocasionada por la ira de este mundo, busca el ser individual paz, pero lo único que encuentra es mas guerra, sin embargo he tomado los fenómenos externos de esa misma ira que me causa molestias en una gran paz , es un razonamiento lógico la serenidad está dentro nuestro y no voy a permitir que nada ni nadie culpabilice mis emociones aunque tenga mis diferencias matemáticas sobre puntuaciones sobre el bien y el mal , es decir que todo lo que no me pertenece no lo tomo, solamente las dejo pasar como un fenómeno humano y ahí es donde se acrecienta mi paz por el mundo. 

.

LA CALMA

La furia de la tormenta mas fuerte no puede detener la calma, es como un libro recién terminado de leer y dado a conocer tus conocimientos a la persona mas molesta y ruidosa, esta persona seguramente desechará esa paz, esa es su tormenta lo que hace que pensemos que hay historias que nunca terminan pero hay algo de justicia dentro de la paz, eso hace que nos veamos libres de culpa al ver como los vientos cambian y que siempre en nosotros existió la calma y jamás hubo tal tormenta. 

. 
LA GRACIA

.
Todavía no sabemos como inciden las ondas de radio que hacen descon-centrarnos de lo que puede ser una paz permanente, pero aceptando también que somos individuos con capacidad creativa buscarle la gracia, es la mejor forma y esa felicidad seguramente estará tapando algún hecho negativo tomado iniciativa por una equivocación. Todos los días pienso pueden ser creativos de gracia de paz.

.

LLAMA

.

Si la causalidad de tu guerra interior por querer mejorar todo el mundo la vuelcas hacia ti mismo en forma de paz , seguramente encontrarás que tu rostro menos fruncido y agresivo es mas aceptado y eres mas escuchado por los demás , el tema es el miedo a lo desconocido por la simple curiosidad que dan las cosas, esas cosas que frecuentemente parecen inmensas pero que cuándo pasamos por el mismo lugar en el futuro se vuelven dóciles porque el mundo cambia como las guerras , la paz y si te mueves dentro de esta vas a estar en los brazos del mundo de la causalidad de la paz.
 

.

LLENDO

.

El problema de la inseguridad es propia. Cuándo uno va a un museo que sabe que va a ser paz va en paz y todo va mejor pero cuándo vas a envenenarte el cuerpo o hablar con alguien desagradable vamos con esos escudos, la vida es mas simple y vale vivirla con buena salud esto ha significado a los países mas disciplinados a ser la moneda mas fuerte y se levantaron de una guerra , está en ti a donde ir es tu paz y tu la manejas.   

.

LUGARES

.

La gente mística busca ese momento en que el ritual tedioso hablando sobre algún referente ese momento en que por ejemplo la misa dice la paz sea contigo y la gente se da la mano y se besa, ese momento de paz puede estar presente en tu vida todo el tiempo dentro tuyo y de tus pensamientos y son estos los que actúan sin rencores en los momentos de mayor conflicto todo ser humano busca inexorablemente los lugares pacíficos.
 

.
EJEMPLO

.

No olvidemos que todo el tiempo somos ejemplos, ejemplos que tomamos y ejemplos que damos, esto tiene muchísimo que ver con la paz. Un individuo que se instruye de mirar y contemplar gente seguramente la sociología fue su ejemplo y es válido, ahora vamos a que las personas a contemplar conozcamos muy bien sus actitudes pacíficas porque sino estarán sacando lo sanos que somos, si sacándonos nosotros mismos la paz o incrementándola tanto capaz de volvernos las personas mas exitosas solamente por observar paz.
 

.
LA HIGIENE

.
Probar darse un baño además de ser lo mas placentero guarda en si un respeto sostenido hacia los demás. Imagina que estás en una carretera haciendo dedo y que te para un amigo para llevarte y estás sudoriento, ahora comparalo con alguien desconocido que te para en la misma carretera y estás recién bañado. Seguramente la primera premisa dará como resultado una falta de respeto y la pérdida de un amigo , ahora bien la segunda premisa ese alguien desconocido dirá que educada esta persona y te lo dirá a ti. Ahora ya sabes como puedes viajar un poco mas en paz sin perder lo que es tuyo y ganando tu futuro con amigos.
   

.

LA RUPTURA 

.

El hecho de declararse una persona pacífica implica el tener que destruir ciertas situaciones que serían amenazantes para su futuro, basados en las sinsustancias que son amenazantes, esto es tomar una postura frívola y fuerte frente a algún tipo de tortura exterior y manifestarse con esos fantasmas de una forma totalmente indiferente ya que la paz se logra también con integridad, cuidando nuestro cuerpo, familia y pertenencias en un mundo donde existen rupturas hacia un ser pacífico habrá un mundo rupturizante para ciertas ocasiones. El resultado es la paz interior.

. 

LA FUERZA 

.

Los seres pacíficos tienen una fuerza especial, tratan todo el tiempo de aprender como ser mas pacíficos mientras otros se vuelven locos, son personas que usan su fuerza para ayudar y esto es retribuido con una sana critica lo que no los inmovilizará para hacer sus proyectos y seguir adelante con una fuerza totalmente focalizada en un individualismo que los lleva a dirigir masas, el ser pacífico es la mas grande fuerza de paz.   

.

VENTURAS

.

El ser pacífico es imposible de envidiar, recordemos que es un buen ejemplo para la sociedad, esta misma que fomenta la violencia y todo lo que aparece como con superpoderes, simplemente estas personas son aceptadas porque es imposible darse cuenta de su cualidad pacificadora y esto es lo que les dá ventura al enseñar a los demás de un modo natural como evadir los problemas porque ellos no los tienen, es que son pacíficos.

.
MEDIOS

.
Estas personas son hacedores y crean climas en los cuáles impiden totalmente cualquier tipo de represión, es mas creen que no existe para ellos, que no se la merecen, que se han portado bien, que su esfuerzo con los estudios y el trabajo se lo han ganado y disfrutan de todo lo que les da la naturaleza y les gusta todo si todo porque la paz se los ha otorgado.

.

GUSTOS

.
Sobre cualquier otra cosa a las personas pacíficas les gusta caminar, explorar en lo desconocido, aprender a manejar sus prejuicios y a pensar que en realidad nadie los persigue en este mundo, hacen y dejan hacer, son divertidos, gustan mucho del deporte, de estar de novios y de salir a pescar con sus amigos, les agrada muchísimo los espacios abiertos y están muy poco tiempo en sus casas, duermen cuándo sienten sueño y gustan de soñar, a grandes rasgos esos son los gustos de la paz.

.
RESUMIENDO

.
A las personas pacíficas les importa mucho dar su corazón por los demás y auque no son perfectos sus errores los saben reparar. No se preocupan mucho por hacer extensas las cosas porque creen que pueden hacer otras cosas mas productivas.No piensan en los vecinos ni en lo que dirán, ayudan porque les gusta, no creen en cosas malas ni en todo lo que les dicen, levantan la bandera de la paz en todos lados, utilizan la cabeza para enfrentar problemas y los solucionan, son extremadamente sociables aunque a veces no les gusta ni siquiera de pensar en las armas ni en las guerras, están ocupados en realizarse y dar sin recibir nada a cambio, soportan cualquier situación y tienen bien en claro que un día la muerte llegará y les dará la eternidad, se preocupan mucho por no lamentarse ni hablar de los demás. Pueden ser ricos o pobres y vivir en cualquier parte del mundo, nacieron derechos y ponen ante todo hecho pasado la palabra amor y siguen su camino el de la paz teniendo como extremo este sentimiento que los ayuda a equilibrarse, son grandes exploradores y para nada ignorantes y su fuerza está del lado de sus pares que aunque con sus diferencias como seres humanos luchan contra el mundo injusto en que vivimos, consecuentemente digo que la paz sea contigo.
 

.

ilustración: Mohsen Nouri Najafihttp://www.irancartoon.com/

.



Dominique GASIEWICZ

Dominique GASIEWICZ

.

Dominique GASIEWICZ dominiquemarie03@hotmail.com

.

Serge Diaghilev, zar de la belleza

Por Ernesto Schoo 

.

A principios del siglo XX, el arte ruso tuvo influencia sobre la estética occidental: inspiró a artistas y marcó la moda femenina. El artífice de esa invasión espiritual, Diaghilev, comenzó su campaña con Boris Godunov en París y la coronó con la creación de los Ballets Rusos   

.

El próximo martes 17 subirá a escena en el Colón la nueva producción de Boris Godunov, la ópera de Mussorgsky, en la versión considerada definitiva, hecha por el propio compositor en 1872, distinta de la habitualmente representada cuya orquestación se debe a Rimsky-Korsakov. Resulta oportuno, entonces, recordar al hombre que dio a conocer a Occidente esa obra maestra: Serge Diaghilev, el creador de los Ballets Rusos y uno de los mayores artífices de la revolución artística del siglo XX, cuyos ecos resuenan todavía hoy. En gran medida, de él provienen los criterios actuales con que consideramos a las vanguardias en todas las artes, incluyendo el diseño, la publicidad, la moda; de él, también, la actitud expectante de quien intuye, en datos todavía brumosos, las formas del porvenir.

.

Aunque la cabezota de Diaghilev -desproporcionada, pese a su estatura- fue reproducida con frecuencia por pintores, escultores y caricaturistas del mundo entero, quizá nadie captó su personalidad como su compatriota, el gran pintor Valentín Serov, en lo que es tan sólo el boceto de un retrato nunca completado. Allí asoman la boca sensual, subrayada por leve bigote, los ojos melancólicos y penetrantes, el célebre mechón de pelo canoso que inserta una suerte de penacho inesperado en la espesa mata renegrida. Pero es el ademán de la mano derecha -en alto, sobre el brazo reclinado en un apoyo, a punto de recibir el peso de la cabeza-, en el acto de flexionar la muñeca y curvar los dedos, el que otorga carácter al retrato. Un gesto a la vez indolente y autoritario, el del director de orquesta al ordenar un ataque, el del jefe que no admite réplica pero podría atenuar la fiereza que ya se diluye en la mirada benévola. Es a partir de estas cualidades contradictorias como tal vez se entienda la condición de líder que caracterizó a este hombre múltiple.
 Hijo de un oficial del ejército y de una dama noble, Serguei Pavlovich Diaghilev, nacido en Gruzino, provincia de Novgorod, el 19 de marzo de 1872, mostró desde niño predisposición hacia la música. Sus padres, en buena posición económica, lo enviaron a estudiar con Rimsky-Korsakov en el conservatorio de San Petersburgo, pero pronto el maestro enfrentó al discípulo con la realidad: carecía de dones para ese arte. El muchacho no se deprimió: no sería un músico profesional, pero la belleza sería su profesión. Con la gracia mundana un tanto displicente que le daría prestigio en los salones, explicaba: "Como tengo talento para muchas cosas, pero genio para ninguna, decidí promover el genio de los demás".  

.
Fabricante de genios

.
Palabra cumplida. Para explicar la trayectoria de este fabricante de genios, conviene remontarse a dos años antes de su nacimiento, a 1870, cuando Savva Mamontov, un noble riquísimo, mecenas de las artes, compró una casa de campo en los alrededores de Moscú, Abramtsevo (donde había vivido Gogol), e instaló en ella -influido por los principios del inglés William Morris y su movimiento Arts & Crafts- una fábrica de cerámica artística. Mamontov se rodeó de diseñadores, escultores y pintores, a los que mantenía y estimulaba con generosidad e imaginación. Amaba el teatro y tenía, en su mansión moscovita y en Abramtsevo, pequeñas salas privadas donde se presentaron las primeras escenografías inspiradas en el folklore eslavo, con su particular estilo "ilustración de cuento de hadas": coloridas, minuciosamente detalladas en clave fantástica, sin duda derivadas de los íconos bizantinos (origen de la pintura rusa) y de las imágenes populares con que los juglares trashumantes hacían entender sus leyendas a los campesinos analfabetos, en Rusia como en el resto de Europa. Las primeras pinturas de Kandinsky o las características cajitas esmaltadas en negro con delicadas figuras legendarias, en venta aún hoy, hablan ese mismo lenguaje, entre rústico y refinado, de la imaginería eslava. A ella debe sumarse también el aporte de los escitas nómadas y el del Asia Menor, desde las bestias fabulosas venidas de los santuarios de Siria hasta las miniaturas persas, cosechadas en el Camino de la Seda a través de ciudades cuyos nombres resuenan en Occidente con ecos de Las mil y una noches : Samarcanda, Basora, Ispahan.

.
Toda este portentoso cargamento iconográfico, de una riqueza ornamental inigualada, se volcó en las escenografías creadas para los teatros de Mamontov, de cuyos talleres surgió, tras una primera etapa estrictamente privada, la segunda generación de los grandes escenógrafos que deslumbrarían a Occidente: Bilibin (1876-1928), Korovin (1861-1939), Golovin (1863-1930), Natacha Gontcharova (1881-1962; descendiente del poeta Pushkin), Larionov (nacido en 1881) y el acaso más famoso, León Bakst (1866-1924). Todos ellos y el gran Alexander Benois (1870-1961) acompañarían a Diaghilev en su asedio y toma de París, a partir de 1906.

.

Examen de una estrategia

.
Del examen de la carrera de Diaghilev nace, en principio, la hipótesis de una estrategia muy hábilmente concebida. Tal vez no haya sido así, pero los hechos parecerían probarlo. Su primer movimiento fue acercarse a la galaxia Mamontov -quien en 1898 había llevado su troupe a San Petersburgo- e integrarse a ella. En 1904 fundó la revista Mundo del Arte , órgano de la asociación artística del mismo nombre, y promovió la aparición de otras ( Apolo , El Vellocino de Oro ) en las que colaboraron los más importantes creadores en múltiples disciplinas. Ya en 1897, Serguei (conservaba todavía el nombre eslavo, que más tarde simplificaría en el Serge francés) había llamado la atención en San Petersburgo al organizar una exposición de acuarelas inglesas. Al año siguiente fue el turno del arte escandinavo, con idéntica repercusión. Y en 1905 llegó por fin la de arte ruso, en el espléndido palacio de Táurida: allí estaban todos, los orfebres de las estepas, las alfombras del Turquestán, los vidrios pintados por artesanos populares, los bocetos de los escenógrafos, los grandes pintores con el tradicional Repin y el moderno Serov a la cabeza. Y puesto que los decoradores de teatro eran también dibujantes, grabadores y pintores calificados, lo que ellos expusieron es, desde una mirada actual, la simiente del arte de vanguardia, tal como florecería inmediatamente después de la revolución de 1917 y que el estalinismo haría abortar.

.

De la capital junto al Neva, la gran exposición del arte ruso se trasladó a la capital junto al Sena, donde el éxito fue deslumbrante. Hasta ese momento y con pocas excepciones, el resto de Europa miraba a Rusia con una mezcla de recelo y condescendencia: un pueblo de rústicos, pese a los esfuerzos de Pedro y Catalina -Grandes, ambos- por "occidentalizar" a sus paisanos. Y, de pronto, el sereno clasicismo francés, el de la mesura y el refinado equilibrio, en 1906 descubrió -apabullado, de veras conmovido- la explosión de color, pasión, misticismo y crueldad que llegaba de las estepas.

.

El asedio de París

.
Sin embargo, Diaghilev no había dado todavía el golpe maestro. En 1908 estrenó en París la ópera de Mussorgsky Boris Godunov (con la orquestación de Rimsky-Korsakov), con Fiodor Chaliapin como protagonista. Fue la locura, el desborde, el público y los críticos quedaron sin aliento: los magníficos decorados y trajes de Golovin, con las cúpulas doradas, en forma de bulbo, de las catedrales del Kremlin, los ropajes saturados de pedrerías, la belleza indescriptible de los coros y, sobre todo, la actuación de Chaliapin -bajo barítono que, más allá de su voz magnífica, era un actor insuperable- arrastraban al delirio.

.

La Ciudad Luz, en ese momento capital artística del mundo, había sido tomada por asalto por un pacífico ejército eslavo. Faltaba un paso más. El 18 de mayo de 1909, la inmensa sala del Châtelet estaba colmada: ministros, embajadores, duquesas, académicos y cuanta celebridad pueda imaginarse, en cualquier disciplina, estaban allí para ver qué nuevo sofocón les habían preparado los rusos. Y fue, una vez más, la aprobación unánime, la gloria definitiva. Diaghilev había sustraído de los teatros imperiales de su país a los bailarines más diestros y famosos, para formar con ellos el elenco de los Ballets Rusos: Anna Pavlova (que sólo permaneció un año con él y formó después su propia compañía), Tamara Karsavina, Ida Rubinstein, Michel Fokine, Lydia Lopokova (que se casaría con el famoso economista John Maynard Keynes) y el primero entre todos, Vaslav Nijinsky. A las ocho y media de la noche se alzó el telón y comenzó el milagro: El pabellón de Armida , música de Gluck, coreografía de Fokine, trajes y decorados de Benois, y la pareja ideal: Pavlova y Nijinsky. Con la última pirueta, estalló la ovación sin límite: las duquesas parecían dispuestas a arrojar sus diademas al escenario, la sala entera se puso de pie, hechizada para siempre por el mago.

.

La pareja despareja

.
Con la galera de copa balanceándose riesgosamente en su cabezota, el abrigo con cuello de piel, el bastón con pomo de oro, Diaghilev salió del teatro, entre aplausos y ramos de flores, imperturbable, como siempre. Con ese atuendo había visitado puntualmente, como lo haría cada noche de estreno a través de los años, todos los camarines, desde el de las estrellas hasta el de los partiquinos, impartiendo a cada cual la dosis de confianza y alegría con que debían enfrentar al público. Junto a él trotaba el pequeño demonio de rasgos tártaros que sería su creación y su tormento: Nijinsky, su amante, su discípulo, su inspiración. Nadie describió a la pareja con la agudeza y la ferocidad de Cocteau, tanto en una caricatura impiadosa como en un texto memorable:
"Nijinsky era de estatura mediana. En cuerpo y alma, todo él era de una deformidad profesional. Su cara, de tipo mongol, se unía al cuerpo mediante un cuello muy largo y muy ancho. Los músculos de muslos y pantorrillas abultaban la tela de sus pantalones y hacían ver sus pantorrillas como curvadas hacia atrás. Sus dedos eran cortos, como si les hubieran rebanado las falanges". Es probable que Diaghilev no viera, en esa noche luminosa de la primavera parisiense, ni el Sena, ni las torres de Notre Dame, ni el lomo húmedo de los puentes: veía la aurora de un mundo nuevo, el mundo que él -mezcla curiosa de gran señor y campesino- crearía, con todos los genios que su talento sabía reunir.

.

En la segunda temporada, el 4 de junio de 1910, se presentó en la Opera de Paris (el Palais Garnier), Scheherezade , música de Rimsky-Korsakov, coreografía de Fokine, decorados y trajes de Bakst. Otro deslumbramiento, que repercutiría en la moda femenina y en la decoración de interiores. El modista Paul Poiret vestiría a las mujeres más bellas y elegantes del mundo como sultanas, odaliscas, bayaderas; verdes, amarillos, rojos, violetas estallarían en las habitaciones donde hasta entonces reinaban los estilos de los Luises; los suelos se poblarían de almohadones abigarrados, estridencias y discordancias cromáticas aportarían una vitalidad nueva, desconocida.

.

De tumulto en tumulto

.
Se sucedían los éxitos, pero no faltaban los trastornos: un compatriota joven, ambicioso, Igor Stravinsky, le proporcionó partituras a Diaghilev: El pájaro de fuego (1910), Petrushka (1911) y, en fin, La consagración de la primavera , que en 1913 ocasionaría, en el Théâtre des Champs-Elysées uno de los escándalos más memorables en la historia del espectáculo. La agresividad de la música y la inédita potencia expresiva de la coreografía creada por Nijinsky (un ritual de fertilidad en una Rusia primitiva, salvaje) enfurecieron al público, entre el que se hallaba Victoria Ocampo, quien a partir de esa noche se convertiría en ferviente admiradora del compositor. Otro tumulto similar produjo, en 1912, L après-midi d un faune , que sobre el poema de Mallarmé y con música de Debussy, coreografió Nijinsky. La sexualidad explícita de la danza, la perturbadora sensualidad de la música, la ceñida malla del protagonista (diseño de Bakst) y sus gestos de erotismo animal escandalizarían a no pocos espectadores.

.
Casi todos los grandes artistas de la época colaboraron con los Ballets: Picasso, Braque, Derain, Marie Laurencin, firmarían los decorados; Debussy, Ravel, Honegger, Milhaud, Erik Satie, Prokofiev, Falla, Richard Strauss, las partituras. Diaghilev era el promotor de todas las audacias, de todas las vanguardias. Ni siquiera la Primera Guerra Mundial interrumpiría el flujo creador. Con su instinto soberano de gran empresario, Serge previó la Era del Jazz, los Años Locos, la Generación Perdida. Entre 1914 y 1918 llevó su compañía a España neutral y a una gira por las Américas, en cuyo transcurso perdería a Nijinsky, quien se casó en Buenos Aires, en 1917, en la iglesia de San Miguel, con una mediocre bailarina polaca, Romola de Pulsky. Diaghilev no se lo perdonó nunca y Vaslav enloqueció: murió en un hospicio de Londres, en 1950, a los sesenta años de edad, sin volver a bailar jamás.

.

Muerte en Venecia

.

Demás está decir que la Revolución de Octubre de 1917, que derrocó a la milenaria dinastía de los Romanoff e instaló al régimen soviético, determinó que ni Diaghilev ni sus artistas regresaran a Rusia.
Diaghilev, espléndido y pródigo, siguió acumulando éxitos y prestigio, pero no dinero. Carecía de fortuna personal. "No hace falta ser millonario -decía-, basta con vivir como si uno lo fuera". Murió en la pobreza más absoluta y en Venecia, como corresponde a un romántico, en 1929. Su gran amiga y colaboradora, la célebre modista Coco Chanel, y la excéntrica Misia Sert, pagaron su sepelio en el cementerio de San Michele, donde dos de sus discípulos, Serge Lifar y Léonide Massine, tuvieron el gesto shakesperiano de pelearse a mordiscos sobre la tumba recién cubierta. Cerca de él yacen los restos de Stravinsky (1882-1971). 

. 

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

ADAMAR



Enviar mensajes: ADAMAR@yahoogroups.com
Subscribirse: ADAMAR-subscribe@yahoogroups.com
Cancelar la subscripción: ADAMAR-unsubscribe@yahoogroups.com
Propietario de la lista: ADAMAR-owner@yahoogroups.com
Página principal: http://es.groups.yahoo.com/group/ADAMAR/

ADAMAR Revista de Creación: www.adamar.org     

.

De: Rolando Revagliatti
Encuentro con la obra de Francisco Squeo Acuña (invitación)

Lidia Vinciguerra escribió:


La Sociedad Argentina de Escritores
tiene el agrado de invitar

al Encuentro con la obra del entrañable poeta,
Francisco Squeo Acuña
el viernes 27 de octubre
a las 19 hs.
en la Sala Leopoldo Marechal

Uruguay 1371 - Ciudad de Buenos Aires
Primer Piso


De: Rolando Revagliatti
"Río": bilingüe castellano-inglés
traductora: Karina A. Macció


Río

Río (desborde)
(como otros cantan)
acompañado por guitarras

Río Desborde:
allí pesco

carnadas.

River


River (outflow)
(like others sing)
accompanied by guitars

River Outflow:
there I fish

baits.


Rolando Revagliatti
http://revistazularte.blogia.com
http://www.revagliatti.com.ar

 

De : Rolando Revagliatti
CANTIGA PARA LA HERMANA ESTHER

Por Oscar Wong


¿Qué de vos y de mí, señora,
qué de vos y de mí dirán?

De vos dirán, mi señora,
la merced que me hacéis,
y que cosa justa es
querer a quien os adora;
y que siempre como agora
muy fuerte y firme os verán.
¿Qué de vos y de mí, señora,
qué de vos y de mí dirán?

(Del Cancionero general, Amberes, 1557)


Esta es la frontera de la luz,
estas mis manos que germinan.
Este es el grito que centellea
como luciérnaga en el fondo del deseo.

He aquí el cansancio,
el ronco viento en la garganta del mundo,
la atadura del cielo,
la terca pesadumbre.

Aquí se pervierte la ternura.


DEL MÁS ARTERO

de mis actos,
de mi más profundo vuelco,
de las calles y el verano mordido por la prisa,
de esta espera
/entera,
intento salpicar las muertes de la ira.

Hoy no te invoco, hermana,
para consagrar la Luz que germina en tus pupilas,
hoy no te digo el aire,
ni el pueblo que transpira en la memoria,
hoy no te hurto el suspiro ni el pañuelo.

Hoy me partiste el alba,
le diste un puñetazo a los espejos.

Hermana.
Amada.
Mi Señora.
Espía de Dios.
Qué sencillo es sermonear: la vida es un transcurso,
una enseñanza.
El dolor
-insiste-
es señal de alegría, porque después es un recuerdo,
un pequeño grano de sal en la memoria.

Qué sencillo es habitar el día
oloroso a patio de convento,
qué fácil es reflexionar
cuando no golpea el mundo.


A ver, Amada,
la que Dios fizo delicada.
Te reto a que deambules por el desastre diario,
a que entregues tus carnes a la ira,
al bocado que duele cuando no se tiene.

A ver, hermana,
pecadora que hueles a salmos y aleluyas.
A ver.

¿Soy tu burla, tu espejo, tu cilicio?
Soy tu hombre, tu espera, tu berrinche.
Por eso ven al sol, al viento,
a lo mejor del tumbo,
a la vieja, terca, ansiosa contradicción
del hombre enamorado.

Bendiga Dios tus ojos, tu vista, tus pupilas.
Mendigo yo tus muslos, tu vientre, tus pezones.
Bendiga el Señor tu mente, tu camino.
Te pida yo el dolor la boca, los rubores,
tus rizos, tu sangre, tu maraña.

Porque hoy perdí mi vieja
capacidad de amar, de darme al mundo
sereno, solidario.
Perdí mi voz, mis verdes ramas
y no tengo la brisa, mariposas, ni montañas.
Ni siquiera ese color de mar que me embelesa.

Yermo de ti,
a punto de la queja y la agonía,
la noche incendia el horizonte.

.

TODAVÍA RECUERDO:

luego de los besos,
Noticias del pueblo y otros dimes
Te quejabas, mentirosa, de la fiebre.
Hablaste de una Revelación, del Niño
buscando tu consuelo.
Y preparaste el cebo, abonaste el terreno
para que mi corazón, idiota, se tragara los anzuelos:

"te vuelvo a repetir:
yo te amo,
aun habiendo jurado no querer a ninguna otra persona
más que a mi Cristo Jesús,
pues nadie más que Él sabe que te adoro
y a pesar de eso
yo renuncié a tu amor para seguirlo
y demostrarle que lo amo también".

Me conmueve tu verbo.
Me rasga el corazón, me precipita.
Cómo luchar ahora,
cómo enfrentar tus genes, tu memoria,
cómo volcar el Símbolo, su rastro, sus alcances.

¿Te acuerdas de la iglesia
que persiste en nuestro pueblo?
La aborrezco, me emperro: la destruyo,
porque todo lo que huela a rezos, a ceras y conventos
me llega, me llaga, me punza, me encabrita.

Ahora soy un brujo, un huracán, un ocelote.
Un nahual convertido en este monte,
en caimán, en puma, en bruma.

Soy la garra que gruñe en esta selva,
soy un tapir husmeando entre los mangles.

Soy un mono,
tarántula, serpiente,
alcaraván picoteando los oídos.

Te reto a que me sigas,
me trepo en tu recuerdo.
Husmeo tus plantas, tus piernas, tu cadera.
Muerdo tu vientre, lamo tus pezones.
Me vengo como una larga daga.

Soy la araña columpiándose en la pared de tu retiro,
soy el viento que apaga veladoras,
soy el gallo que quiebra tus salmos y oraciones,
soy el ansia dormida
/eterno quiste que sangra en tu regazo.

Te reto a que respires la violencia de mi cuerpo
y reposes, jadeante, entre mis piernas.
Te invoco a que zozobres
y que tu vulva se estremezca complacida.

Escápate, retoza, vuelve pronto.

Rompo la espuma.
Escupo.

Que doblen las campanas.



México, D. F., abril 1º. de 1981 - ÓSCAR WONG

merddin48@yahoo.com.mx 

Consulta mi página Web: http://www.geocities.com/poetaoscarwong/



De: Graciela Wencelblat
Deshilvano inviernos

Decidimos vestirnos de otros
cuando llegó la pena.

Tan frágiles nos vimos.

Con ademanes lentos
atravesamos fatigas
reemplazamos espejos
buscando risas
una entera caricia.

Arriesgamos cuerpo y alma.

El orden de los vientos
aceleró la partida
te fuiste hacia tu noche
más oscura

Yo deshilvano inviernos.



De: "Lina Ru"
Asunto: Presentación
www.linaru.org
 

Me presento con la poesía que escribo:

En algún rincón, tu sangre fue mi sangre y por eso, seguimos todos
siendo sangre de nuestra sangre. ¿Qué se necesita para vivir en paz?
No es la hermandad, ni la consanguinidad, sino…

¿Qué...? ¿Cómo vivir en paz?

Poema: Me llamo como tú

Me llamo como tú,
pero dicen que
no llevo tu misma sangre,
sólo llevo el rojo en mi corazón.

¿Será suficiente?
¿Para qué?

Para tu perdón,
para tu tiempo,
para tus delicadezas,
para tus sonrisas
y para tu amor.

¿Será suficiente?
¿Qué necesito entender?

Me llamo como tú,
pero nuestra sangre,
del mismo color,
la ignoro…

¿Cómo es posible?

Vine de algún recuerdo
que se perdió en el tiempo
de mis antepasados.

¿Será suficiente?
¿Para qué?

Para que me ames,
para que me entiendas,
para que me sonrías,
para que me perdones,
para que me dones tu corazón,
latiente rojo dador de vida.

Pasan los cuerpos
mientras camino en la ciudad,
nadie mira para este rincón,
parece que están enfermos de soledad.

¿Cómo es posible?

Me llamo como tú,
pero ignoramos nuestra sangre
que late desde el mismo interior.

¿Será por eso?
Que…
¿Sufrimos, lloramos,
perdemos, dolemos?

¿Será por que me llamo como tú?
Y me ignoras…

¿Qué necesito entender?

…Que como tú me llamo:
Amor…


Lina Ru
http://linaru.org/poetry/peace/me_llamo_como_tu.html
    

De: Taty Hernández Durán
Fallece el escritor mejicano Rafael Ramírez Heredia. "El Rayo Macoy"


Hace unos años, en la Feria Internacional del libro de Santo Domingo 2003, Ruth Herrera, representante de la Editorial Alfaguara en Santo Domingo nos invitó para que presentáramos a Rafael Ramírez Heredia, destacado escritor mexicano nacido en 1942 en Tampico, Tamaulipas, México. Le apodaban el "Rayo Macoy" debido a que en 1984 obtuvo el premio internacional de cuento Juan Rulfo con un texto cuyo protagonista es un boxeador que se hace llamar de ese modo. El Rayo Macoy" fue su libro más conocido.

Rafael Ramírez Heredia falleció ayer martes 24 de Octubre en Ciudad México, a la edad de 64 años, víctima de un cáncer que padecía de tiempo atrás. Su partida me deja triste pues desde aquel abril de 2003 nunca perdimos el contacto gracias al Internet.

.
Su amigo chileno Poli Délano le define como "un escritor versátil que, además de la narrativa, ha abordado con éxito el teatro y la crónica y cuyas marcas mayores las ha obtenido en el cuento".

Se aventuró por los senderos del género policíaco "negro" y, a principios del siglo, editó una selección de crónicas taurinas titulada "Tauromagia". En México se le considera como una de las personas con mayor dominio acerca de este tema ya que desde muy joven manifestó una pasional vocación por los toros. Una cornada que le perturbó levemente la columna vertebral le impidió desarrollar esa pasión en la plaza misma. Dicen que en alguna ocasión le vieron torear una novilla en un ruedo particular, cerca de la ciudad de Toluca.

Con más de 40 libros publicados en diferentes géneros dedicó toda su vida a la literatura. Maestro de varias generaciones de escritores, periodista especializado en la crónica y el reportaje - con títulos como Cuando pierde un mexicano y Por los caminos del sur- corresponsal de prensa, conductor de programas de radio y televisión, conferencista en México y el extranjero. Era miembro de la Sociedad General de Escritores y del Sistema Nacional de Creadores de México.

.
Además de excelente narrador era especialista en literatura española y en historia de México. Impartió cursos y talleres diversos y desarrolló una importante labor de difusión cultural.

Este prolífico autor también cultivó el género teatral en obras como Dentro de estos ocho muros.

Su carrera literaria se inició en 1965 con el libro de cuentos, El enemigo y su primera novela se tituló El ocaso. A partir de entonces no dejó de escribir y publicar. Destacan los siguientes títulos: Camándula, El rey que aguarda, Tiempo sin horas, El lugar de los hechos, Trampa de metal, De viejos y de niñas, El sitio de los héroes, Muerte en la carretera, Paloma negra. Con la Editorial Alfaguara ha publicado De tacones y gabardina, Con M de Marilyn, El Rayo MACOY, Del Trópico, La Mara, "Otra Vez El Santo" y "El Mestizo de Salgari".

.
En México su país natal obtuvo los Premios Nacionales de Teatro; Novela; y de Literatura IMPAC; el Regional de Crónica; el Rafael Ramírez Castañeda, el Rafael Bernal a la mejor novela policíaca y el Juan de Dios Bátiz.

Como señalamos al inicio, en el extranjero, en 1984 obtuvo el Premio Inter-nacional Juan Rulfo que entrega el gobierno de Francia al mejor cuento del mundo en lengua española, y en el 90, el Internacional de Literatura que entregaba la Asociación de Escritores Soviéticos, en Moscú, Rusia (ex Unión Soviética). Ha obtenido además el premio Juan Ruiz de Alarcón en España, el Premio del Círculo de Críticos de Arte de la República de Chile al mejor libro extranjero del año 2004, por la novela, ¨La Mara¨ y el Premio Dashiel Hammett, 2005, que entrega La Semana Negra de Gijón, Asturias, España, por la misma novela.

Su obra ha sido publicada en Estados Unidos de Norteamérica, Honduras, Colombia, Argentina, Chile, Cuba, España, Francia, Alemania, Rusia y Bulgaria y traducida al alemán, francés, inglés, búlgaro y ruso.

.

Ilustración: Robert Dickersonhttp://www.artequity.com.au/Artists.aspx

.

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

ADAMAR



Enviar mensajes: ADAMAR@yahoogroups.com
Subscribirse: ADAMAR-subscribe@yahoogroups.com
Cancelar la subscripción: ADAMAR-unsubscribe@yahoogroups.com
Propietario de la lista: ADAMAR-owner@yahoogroups.com
Página principal: http://es.groups.yahoo.com/group/ADAMAR/

ADAMAR Revista de Creación: www.adamar.org

.
De: Manuel Cubero
EL FLAUTISTA DE VILLABERMEJA

XVI

Me imagino que muchos de ustedes habrán oído hablar del flautista de Hamelín y de su maravillosa flauta mágica. Yo reconozco que, cuando tenía cinco o seis años, me atraía todo este lío de las ratas y los niños arrastrados por la magia musical del protagonista. Basta con que les diga que cuando salía al campo con mi hermano mayor y oía la flauta de algún pastor, corría a esconderme detrás del primer peñasco que encontraba. Ahora, que soy un niño mayor, ya sé que eso es pura fantasía. Y aunque fuese verdad, por mucho que diga mi vecina la “Petro”, no acabo de convencerme de que el secuestrador de ratas y niños sea la solución de sus problemas.

-¡Ojalá viniese el flautista de Hamelín y os encerrara en la Cueva de los Murciélagos! –suele gritar la “Petro” cuando nos sorprende robando los limones de su patio.

De todos modos sigo sin aceptar eso de que un señor venga con la música de otra parte a reventarnos la vida en el pueblo. Que es lo que dice el “Botija”:

-¿Qué culpa tenemos nosotros de que su limonero sea tan bueno?

Y claro, si de mi patio al suyo se salta en un periquete, no vamos a dejarle a ella todos los limones.

-Luego, si se le pudren en el árbol porque no da abasto a cogerlos todos, se queda el árbol más feo… –eso, mi hermano, que se las pinta solo a la hora de empujarnos a alguna aventura.

Pues a pesar de nuestra buena voluntad para que su limonero no se ponga feo, la “Petro” dice que, bien mirado, el flautista ese les haría más de un favor a algunos vecinos del pueblo si nos coge por banda.

¿Qué a cuento de qué viene esto? Resulta que en Villabermeja andaban el mes pasado muy preocupados por el tema de las ratas, porque, como van a construir una barriada de casitas nuevas, tuvieron que levantar parte del alcantarillado para ampliar su capacidad. Las ratas, que estaban tan a gusto en sus escondites, se alborotaron con las obras y se dedicaron a incordiar al vecindario.

“Donde las dan las toman”, dirían ellas.

O como dicen los viejos del lugar: “al amigo y al caballo no apretarlo”. Que puestos a comparar, aunque las ratas ni son amigas ni son caballos, algunas había hermosas como liebres.

-Al fin y al cabo, los culpables son los que las han echado de sus casas –dijo el “Botija” un día mientras atinaba con el tirachinas en el lomo de una que se atrevió a merodear a menos de quince metros de nosotros.

-Mira qué bien –comentó la “Petro” al ver la puntería de mi amigo-. Por una vez en la vida podéis ser útiles para algo.

Y “Bastián”, el municipal, que la oyó, saltó en plan gracioso:

-Ahora sí que venía bien el dichoso flautista ese de Hamelín. A ver si acababa de una vez con las dos plagas del pueblo.
 El asunto nos pareció tan serio que el “Pulga”, arguyendo que un ejercicio de tiro sobre blancos móviles serviría de entrenamiento para nuestras batallas, propuso que formásemos una patrulla para perseguir a las ratas.
-Y de camino, quedamos bien con el alcalde –concluyó.

-Además, que el alcalde es capaz de llamar al flautista ese para que nos lleve a todos –dijo su hermano pequeño que, como tiene cinco años, todavía cree en las brujas y esas cosas.

A pesar de su argumento, no fue precisamente el hermano del “Pulga” quien nos convenció. Sea por quedar bien por una vez con el alcalde, sea porque teníamos ganas de gastar energías, como dice mi abuelo, decidimos arreglar los tirachinas y lanzarnos el domingo por la mañana en batida a la caza de las famosas ratas de las alcantarillas.

-¿Dónde vais? –preguntó mi madre al verme salir armado hasta los dientes temiendo otra de nuestras clásicas operaciones de castigo contra los de Alamillo, que como está tan cerquita, nada mejor para gastar las energías sobrantes que una buena batalla…

-Nos vamos de safari –contesté muy ufano-. Vamos a acabar con todas las ratas del pueblo.

-Puestos a matar ratas, a ver si matáis a algún falangista –soltó entre carcajadas el padre del “Botija” que pasaba por mi casa.

Mi madre se puso a discutir con el “Botija” padre.

-Tú, siempre tan burro y tan comunista –le dijo-. Ya me dirás cómo vamos a educar a nuestros hijos en el respeto a los demás.

-Será por el respeto que esa gente nos tenía a nosotros…

Aprovechando la discusión, salí corriendo camino del lugar de concentración. El “Botija” nos había dicho el sábado por la tarde que se trataba de un asunto serio y que había firmado un armisticio, como en las películas de guerra, con los de la escuela de don Felipe. Así que ese domingo no habría guerra ni con los de Alamillo ni con los de don Felipe.

-Además, vamos a ir juntas las dos patrullas –aseguró.

Así que nos juntamos casi todos los niños del pueblo menos los del equipo parroquial, que esos como no saben de peleas ni de tirachinas, no sirven para nada. Durante toda la mañana recorrimos medio pueblo. Quince ratas, dos farolas y los cristales de tres ventanas cayeron ante nuestro ataque. Y considerando que una de las ventanas era de la casa del practicante, lo que habíamos ganado por un lado, lo perdimos por el otro.

-Ya hablaremos cuando llegue la hora de las vacunas –amenazó al primero que pilló por banda.

Y como las desgracias nunca vienen solas, el lunes, nada más salir de la escuela, nos encontramos con el primo del “Botija”.

-Nuestro gozo en un pozo –saludó éste-. El ayuntamiento ha contratado a un técnico que esta misma mañana se ha presentado en el pueblo con unos aparatos rarísimos para acabar con las ratas.

-¿Un técnico? –pregunté-. ¿Eso qué es?

-Seguro que un técnico es un mago como el flautista de Hamelín –dijo el “Rubio” en plan sabiondo.

.

Manuel Cubero http://manuel-cubero.blogspot.com/

Ilustración : Siegfried Woldhek - http://www.woldhek.nl/

.

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

Rolando REVAGLIATTI/ADAMAR

  

ADAMAR



Enviar mensajes: ADAMAR@yahoogroups.com
Subscribirse: ADAMAR-subscribe@yahoogroups.com
Cancelar la subscripción: ADAMAR-unsubscribe@yahoogroups.com
Propietario de la lista: ADAMAR-owner@yahoogroups.com
Página principal: http://es.groups.yahoo.com/group/ADAMAR/

ADAMAR Revista de Creación: www.adamar.org

De: "Eduardo"
Asunto: En el 50 aniversario de la muerte de Pío Baroja



LAS LLAMAS DE LA LIBERTAD
© Eduardo de Benito


El próximo 30 de este mes se cumple el 50 aniversario de la muerte de Pío Baroja, uno de los novelistas más importantes de nuestra lengua. Allá en su juventud simpatizó con las doctrinas sociales del anarquismo, especialmente explícito en su novela "Aurora roja", aunque no llegara a militar en ningún movimiento organizado. Con motivo de ese aniversario os envío estas líneas sobre Baroja, y otros escritores de la Generación del 98 Las postrimerías del siglo XIX y las primeras luces del XX ven nacer  en España la figura del bohemio, son escritores de alharaca,  vestimentas estrafalaria y noctámbula afición al exceso de libaciones. Tiene la bohemia sus raíces en Francia, donde fue inicialmente retratada por el novelista Henri Mürger en sus "Escenas de la vida bohemia", que serviría a Giacomo Puccini y a Ruggiero Leoncavallo para componer sus respectivas óperas que comparten título: "La boheme". Las novelas de Teophile Gautier, el BarrioLatino, Verlaine y los versos de Victor Hugo son los modelos a imitar.

Socialmente el bohemio es un intelectual o un artista,  individualista, anárquico, que simpatiza con las ideas ácratas que se expanden por Europa a partir del pensamiento de Bakunin y trata de organizarse frente a una sociedad en creciente capitalismo.

Alejandro Sawa y Emilio Carrere son los escritores españoles paradigma de la bohemia, pero también los hermanos Baroja (Ricardo y Pío), Valle-Inclán o Azorín se situaron en sus años mozos dentro de este abigarro grupo de vividores. Un novelista de curiosa obra, santón del anarquismo literario en España, fue Ernesto Bark, nacido en Rusia en 1858. Perseguido por la policía zarista se exilia a España, donde llegar a dominar el castellano, y entabla amistad con Valle-Inclán, los Baroja y Azorín. En el drama "Luces de bohemia" de Valle-Inclán aparece con el nombre de Basilio Soulinake. Bark es autor de varias novelas folletinescas que aparecieron por entregas en la prensa diaria, como "Los vencidos", mezcla de novela de aventuras, ensayo filosófico y panfleto anarquista, pero su obra más popular es "La santa Bohemia" de 1910. La ideología de Bark era conocida por los escritores del 98 a través de la revista "Germinal" (1887-1903), de la que fue fundador junto a un notable novelista, Eduardo Zamacois. Era un hombre alto, rubio y con aire de alucinado, en evocación de Pío Baroja y rebelde de melena encendida, roja como un penacho de fuego en la de Sawa. Podemos intuir a un prototipo del místico revolucionario que abundó en Europa en ese periodo entre siglos. Bark fue, en definitiva, un gran difusor del poder de la literatura y el arte como instrumentos de cambio social. Rubén Darío dedicó uno de sus poemas a ensalzar a estos "proletarios intelectuales", como les gustaba apodarse:


Porque cantáis la eterna Marsellesa
que maldice el poder de los tiranos;
porque alzáis ardorosos en las manos
el pendón de la cruz con entereza;
porque deseáis que caiga la cabeza
de la hidra aristocrática, y ufanos
dais al pueblo principios soberanos,
que destruyen del mal la niebla espesa;
porque gritáis que es libre el pensamiento;
que no tiene cadenas la conciencia,
y proclamáis con fuerza y ardimiento
que hoy impera nomás la inteligencia;
la muchedumbre criminal y necia,
os escupe, y os odia, y os desprecia.

Y porque sois soldados de la idea;
porque rompéis la tiara y la corona,
y vuestra voz la libertad pregona;
la libertad que irradia y centellea;
porque deseáis que el Universo vea
cómo una catedral se desmorona
al son del himno que la voz entona
del genio de la luz que vida crea;
porque las tablas de la ley del hombre
mostráis al mundo llenas de verdades,
y de la democracia el sacro nombre
escribís en la faz de estas edades,
tendréis mil bendiciones en la historia
y una palma en el templo de la gloria.


Vemos que la literatura española se puebla de escritores inadaptados, hombres rebeldes, entregados a una verbalización destructiva antes que a una praxis revolucionaria. Dos ejemplos muy claros son Pío Baroja y Azorín, con su rechazo hostil de una realidad nacional en la que no logran integrarse. Los primeros personajes de estos novelistas son hombres sin meta, sin ideales, muchas veces dominados por el cinismo, como Quintín en "La Feria de los discretos", de Baroja, que "solía defender, ante la estupefacción de sus compañeros, que él no tenía ningún entusiasmo por la religión ni por la patria; que no sólo no sacrificaría por ellas su vida, sino que ni siquiera daría un ochavo para salvarlas" Quizá esté en ese desencanto por la vida social y cultural del país el germen del interés que suscitó en algún momento a estos escritores la figura de revolucionarios como Mateo Morral.

.
Recordemos a este personaje. Cuando el 31 de mayo de 1906 contrae matrimonio Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Batterberg el público madrileño les aclama a su paso por la calle mayor. Desde un balcón del número 88 Mateo Morral arrojó una bomba oculta en un ramo de rosas. Los monarcas resultaron ilesos pero la explosión ocasionó numerosos muertos entre el séquito y la guardia.

Pío Baroja quedó conmocionado por el atentado y mostró interés por su autor. Mateo Morral pertenecía a la burguesía industrial catalana, había recibido una esmerada educación, completada con su estancia en Alemania, y hablaba varios idiomas, por lo que su relación con escritores e intelectuales simpatizantes con el anarquismo fue natural. Había traducido al español la obra del médico anarquista francés Paul Robin, defensor del malthusianismo, una suerte de suicidio social que consistía en fomentar la "huelga de vientres" en las mujeres, para lograr que el proletariado dejase de proporcionar trabajadores, soldados y prostitutas a la burguesía. Morral editó a sus expensas y repartió gratis entre las obreras unos textos que contenían ideas y métodos abortivos y de control de la natalidad.

Baroja se inspiró en el atentado para pergeñar su novela "La dama errante" y así lo expresa en el prólogo a la misma:

.

"La dama errante está inspirada en el atentado de la calle Mayor, contra los reyes de España. Este atentado produjo una enorme sensación. En mí la hizo grande, porque conocía a varios de los que intervinieron en él. Mateo Morral, el autor del atentado, solía ir a un café de la calle de Alcalá, donde nos reuníamos varios escritores. Le solían acompañar un periodista, un empleado del tranvía, llamado Ibarra, que luego estuvo preso después del crimen y un polaco".

.
El tal Ibarra es Francisco Ibarra, de oficio tranviario, que escribía cuentos bajo el seudónimo de Copperfield. La trama de la novela es la vida de un médico que tiene que exiliarse a Londres tras la persecución por la policía de intelectuales acusados de haber contribuido en alguna medida al intento de magnicidio.

En junio de 1907, tiene lugar el proceso contra los cómplices del magnicidio por el que fueron juzgados, entre otros, los intelectuales Francisco Ferrer y José Nakens, por supuesta complicidad con Mateo Morral. La defensa de Ferrer, creador de la"Escuela Moderna", un proyecto de aprendizaje racional en libertad que tuvo una notable influencia en los medios pedagógicos de su tiempo, contó con el apoyo de Luis Simarro Lacabra, el fundador de la psiquiatría en España, quien puso los cimientos sobre la relación entre psiquiatría y derecho penal en nuestro ámbito jurídico. Dentro de los numerosos testigos que fueron llamados a declarar se encontraba otro curioso personaje, el escritor gallego Julio Camba, amigo íntimo de Morral. Anarquista en su juventud, había sido expulsado de Argentina por incitar desde la prensa a la huelga revolucionaria, en 1936 apoyó el levantamiento sedicioso del general Francisco Franco y terminó sus días en una lujosa habitación del hotel Palace pagada por el millonario Juan March, el mismo que con su dinero contribuyó al levantamiento militar. Camba no compareció en el juicio; sí se leyó su declaración sumarial en la tercera sesión de la vista. Luego apareció publicada en la revista "España Nueva". Decía: "En dicha diligencia manifestó el testigo citado que profesaba ideas anarquistas, habiendo sido procesado por delitos de imprenta. También manifestó que, siendo director de "El Rebelde", recibió en la redacción, en la calle de Fomento, hace dos años, á Mateo Morral, que le expuso proyectos de viajes comerciales. Examinó el cadáver del anarquista en el Hospital del Buen Suceso, reconociendo á su visitante. Declaró Camba á continuación varios extremos acerca de sus relaciones periodísticas con Francisco Ferrer y con el autor del atentado en las que también intervino Antonio Apolo, amigo de Julio Camba"


En un artículo publicado en julio de 1907 Camba nos describe el rostro de Mateo Morral tras la muerte:

"Yo había conocido á Morral con una barba larga y cuidada, y allí estaba como si no se hubiese afeitado en quince días. Me acerqué y contemplé detenidamente el rostro. Los ojos muy abiertos y como soñando, y en los labios la sonrisa de siempre, pero mucho más acentuada".

.
Pío Baroja también retrata al anarquista:

"El hombre era oscuro y silencioso; formaba parte del corro de oyentes que, todavía hace años, tenían las mesas de los cafés donde charlaban los literatos. Después de cometido el atentado y encontrado a Morral muerto cerca de Torrejón de Ardoz, quise ir al hospital del Buen Suceso a ver su cadáver; pero no me dejaron pasar. En cambio, mi hermano Ricardo pasó e hizo un dibujo y luego un aguafuerte del anarquista en la cripta del Buen Suceso. Mi hermano se había acercado al médico militar que estaba de guardia a solicitar el paso, y le vio leyendo una novela mía, también de anarquistas, Aurora Roja. Hablaron los dos con este motivo, y el médico le acompañó a ver a Mateo Morral muerto."

.
Y Valle-Inclán, en un prólogo a otra novela del vasco, "El pedigree", nos narra esa misma visita al cadáver del Morral en el hospital del Buen Suceso de Madrid:

"¡Grotescas horas españolas en que todo suena a moneda fullera! Todos los valores tienen hoja -la Historia, la Política, las Armas, las Academias-. Nunca había sido tan mercantilista la que entonces comenzó a llamarse Gran Prensa -G.P.-. ¡Maleante sugestión tiene el anagrama!. En aquellas ramplonas postrimerías, trabé conocimiento con Ricardo Baroja. Treinta años hace que somos amigos. Juntos y fraternos, conversando todas las noches en el rincón de un café, hemos pasado de jóvenes a viejos. Juntos y diletantes asistimos al barnizaje de las exposiciones y a los teatros, a las revueltas populares y a las verbenas: Par a par, hemos sido mirones en bodas reales y fusilamientos. Mateo Morral, pasajero hacia su fin, estuvo en nuestra tertulia la última noche. Le conocimos juntos, y juntos fuimos a verle muerto. Ricardo Baroja hizo entonces una bella aguafuerte: Yo guardo la primera prueba. Ajenos a la vida española, sin una sola atadura por donde recibir provecho, hemos visto con una mirada de buen humor treinta años de Historia."

.
Valle Inclán dedicó a Mateo Morral su poema "Rosa en Llamas" y le hizo personaje de su pieza teatral «Luces de Bohemia».


ROSA DE LLAMAS
Ramón María del Valle-Inclán


Versión primera (1918)

Claras lejanías...dunas escampadas...
La luz y la sombra gladiando en el monte.
Tragedia divina de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

El camino blanco, el herrén barroso
la sombra lejana de uno que camina,
y en medio del yermo, el perro rabioso,
terrible el gañido de su sed canina

¡No muerdan los canes de la duna ascética
la sombra sombría del que va sin bienes,
el alma en combate, la expresión frenética,
y el ramo de venas saltante en las sienes!

En mi senda estabas, mendigo escotero,
con tu torbellino de acciones y ciencias:
las rojas blasfemias por pan justiciero,
y las utopías de nuevas conciencias.

¡Tú fuiste en mi vida una llamarada
por tu negro verbo de Mateo Morral!
¡Por su dolor negro! ¡Por su alma enconada,
Que estalló en las ruedas del Carro Real!... ROSA DE LLAMAS
Ramón María del Valle-Inclán


Versión corregida (1930)


Ráfagas de ocaso, dunas escampadas.
La luz y la sombra gladiando en el monte:
tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

La culebra de un sendero tenebroso,
la sombra lejana de uno que camina,
en medio del yermo el perro rabioso,
terrible el gañido de su sed canina.

¡Venteaban los canes de la duna ascética
la sombra sombría del que va sin bienes,
alma en combate, la expresión frenética,
un ramo de venas saltante en las sienes!

Lóbrega su estrella le alumbra el sendero
con un torbellino de acciones y ciencias:
las torvas blasfemias por pan justiciero,
y las utopías de nuevas conciencias.

Ráfagas de ocaso, dunas escampadas,
la luz y la sombra gladiando en el monte:
mítica tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.



La redacción original de "Luces de bohemia" es de 1920, cuatro años más tarde, en 1924, Valle Inclán le añadió la escena sexta para dar cabida a un anarquista catalán de nombre Mateo (en recuerdo de Mateo Morral), hombre tan comprometido con el futuro tecnológico que propone instalar en la Puerta del Sol una GILLOTINA ELÉCTRICA, y no manual como la usada por los franceses. 

.

ESCENA SEXTA

.
El calabozo. Sótano mal alumbrado por una candileja. En la sombra se mueve el bulto de un hombre. Blusa, tapabocas y alpargatas. Pasea hablando solo. Repentinamente se abre la puerta. MAX ESTRELLA, empujado y trompicando, rueda al fondo del calabozo. Se cierra de golpe la puerta.

MAX: ¡Canallas! ¡Asalariados! ¡Cobardes!
VOZ FUERA: ¡Aún vas a llevar mancuerna!
MAX: ¡Esbirro!

Sale de la tiniebla el bulto del hombre morador del calabozo. Bajo la luz se le ve esposado, con la cara llena de sangre.

EL PRESO: ¡Buenas noches!
MAX: ¿No estoy solo?
EL PRESO: Así parece.
MAX: ¿Quién eres, compañero?
EL PRESO: Un paria.
MAX: ¿Catalán?
EL PRESO: De todas partes.
MAX: ¡Paria!... Solamente los obreros catalanes aguijan su rebeldía con ese denigrante epíteto. Paria, en bocas como la tuya, es una espuela. Pronto llegará vuestra hora.
EL PRESO: Tiene usted luces que
no todos tienen. Barcelona alimenta una hoguera de odio, soy obrero
barcelonés, y a orgullo lo tengo.
MAX: ¿Eres anarquista?
EL PRESO: Soy lo que me han hecho las Leyes.
MAX: Pertenecemos a la misma Iglesia.
EL PRESO: Usted lleva chalina.
MAX: ¡El dogal de la más horrible servidumbre! Me lo arrancaré, para que hablemos.
EL PRESO: Usted no es proletario.
MAX: Yo soy el dolor de un mal sueño.
EL PRESO: Parece usted hombre de luces. Su hablar es como de otros tiempos.
MAX: Yo soy un poeta ciego.
EL PRESO: ¡No es pequeña desgracia!... En España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.
MAX: Hay que establecer la guillotina eléctrica en la Puerta del Sol.
EL PRESO: No basta. El ideal revolucionario tiene que ser la destrucción de la riqueza, como en Rusia. No es suficiente la degollación de todos los ricos. Siempre aparecerá un heredero, y aun cuando se suprima la herencia, no podrá evitarse que los despojados conspiren para recobrarla. Hay que hacer imposible el orden anterior,
y eso sólo se consigue destruyendo la riqueza. Barcelona industrial tiene que hundirse para renacer de sus escombros con otro concepto de la propiedad y del trabajo. En Europa, el patrono de más negra entraña es el catalán, y no digo del mundo porque existen las Colonias Españolas de América. ¡Barcelona solamente se salva pereciendo!
MAX: ¡Barcelona es cara a mi corazón!
EL PRESO: ¡Yo también la recuerdo!
MAX: Yo le debo los únicos goces en la lobreguez de mi ceguera. Todos los días, un patrono muerto, algunas veces, dos... Eso consuela.
EL PRESO: No cuenta usted los obreros que caen...
MAX: Los obreros se reproducen populosamente, de un modo comparable a las moscas. En cambio, los patronos, como los elefantes, como todas las bestias poderosas y prehistóricas, procrean lentamente. Saulo, hay que difundir por el mundo la religión nueva.
EL PRESO: Mi nombre es Mateo.
MAX: Yo te bautizo Saulo. Soy poeta y tengo el derecho al alfabeto. Escucha para cuando seas libre, Saulo. Una buena cacería puede encarecer la piel de patrono catalán por encima del marfil de Calcuta.
EL PRESO: En ello laboramos.
MAX: Y en último consuelo, aun cabe pensar que exterminando al proletario también se extermina al patrón.
EL PRESO: Acabando con la ciudad, acabaremos con el judaísmo barcelonés.
MAX: No me opongo. Barcelona semita sea destruida, como Cartago y Jerusalén. Alea jacta est! Dame la mano.
EL PRESO: Estoy esposado.
MAX: ¿Eres joven? No puedo verte.
EL PRESO: Soy joven. Treinta años.
MAX: ¿De qué te acusan?
EL PRESO: Es cuento largo. Soy tachado de rebelde... No quise dejar el telar por ir a la guerra y levanté un motín en la fábrica. Me denunció el patrón, cumplí condena, recorrí el mundo buscando trabajo, y ahora voy por tránsitos, reclamado de no sé qué jueces. Conozco la suerte que me espera: Cuatro tiros por intento de fuga.
Bueno. Si no es más que eso...
MAX: ¿Pues qué temes?
EL PRESO: Que se diviertan dándome tormento.
MAX: ¡Bárbaros!
EL PRESO: Hay que conocerlos.
MAX: Canallas. ¡Y ésos son los que protestan de la leyenda negra!
EL PRESO: Por siete pesetas, al cruzar un lugar solitario, me sacarán la vida los que tienen a su cargo la defensa del pueblo. ¡Y a esto llaman justicia los ricos canallas!
MAX: Los ricos y los pobres, la barbarie ibérica es unánime.
EL PRESO: ¡Todos!
MAX: ¡Todos! ¿Mateo, dónde está la bomba que destripe el terrón maldito de España?
EL PRESO: Señor poeta que tanto adivina, ¿no ha visto usted una mano levantada?

Se abre la puerta del calabozo, y EL LLAVERO, con jactancia de rufo,
ordena al preso maniatado que le acompañe.

EL LLAVERO: Tú, catalán, ¡disponte!
EL PRESO: Estoy dispuesto.
EL LLAVERO: Pues andando. Gachó, vas a salir en viaje de recreo.

El esposado, con resignada entereza, se acerca al ciego y le toca el hombro con la barba. Se despide hablando a media voz.
EL PRESO: Llegó la mía... Creo que no volveremos a vernos...
MAX: ¡Es horrible!
EL PRESO: Van a matarme... ¿Qué dirá mañana esa Prensa canalla?
MAX: Lo que le manden.
EL PRESO: ¿Está usted llorando?
MAX: De impotencia y de rabia. Abracémonos, hermano.

.
Se abrazan. EL CARCELERO y el esposado salen. Vuelve a cerrarse la puerta. MAX ESTRELLA tantea buscando la pared, y se sienta con las piernas cruzadas, en una actitud religiosa, de meditación asiática. Exprime un gran dolor taciturno el bulto del poeta ciego. Llega de fuera tumulto de voces y galopar de caballos.

Para conocer la muerte de Morral vamos a recurrir al testimonio de otro novelista, muy popular y leído en su época y hoy sólo frecuentado por aquellos que hurgamos en el cajón de la literatura añeja, me refiero a Alberto Insúa. Encuadrado entre los escritores novecentistas, también llamados Generación del 14, un grupo muy interesante que ha quedado oculto por el lastre de la importancia cultural de la generación anterior (los del 98) y la posterior (los del 27) pero que introdujo en el arte español los "ismos" europeos: vanguardismo, futurismo, deshumanización del arte y que contó con cabezas tan bien amuebladas como las de Ernesto Gimenez Caballero, Rafael Cansinos Sáenz, Ramón Pérez de Ayala, Benjamín Jarnés o Corpus Barga. Escribe Insúa en sus memorias:


"Pasaron dos o tres días al cabo de los cuales se supo que el autor del regicidio frustrado se llamaba Mateo Morral, que había sido profesor en la escuela del revolucionario Francisco Ferrer, en Barcelona, y que después de refugiarse durante unas horas en la redacción de El Motín, el periódico anarquista de Nakens, anduvo errante por el campo hasta que hambriento entro en un ventorrillo de los alrededores de Torrejón de Ardoz y pidió de comer. Infundió allí sospechas y algunos de los presentes fue a buscar al guardia jurado Francisco Vega. Interrogó este al sospechoso y lo intimó a seguirle. Obedeció Morral, pero a corta distancia del ventorro sacó un revolver, disparó sobre Vega, matándole en el acto y después, con la propia arma, se quitó la vida. Se dijo que cierta mujer había sido la causante indirecta del crimen. Era la amiga íntima del ácrata Ferrer, de la cual se había enamorado Morral. Como ésta lo recharaza el anarquista amenazó "con hacer una locura". Mataría a los reyes. ¿Qué hubo de cierto en esta "novela" que parece urdida por la imaginación de Stendhal? (Años mas tarde personas que trataron a Soledad Villafranca, en París, después del fusilamiento de Ferrer, me dijeron que ella insistía en esta explicación de la tragedia., que habría de constituir en cierto modo, con variantes de lugar y de tiempo, el asunto de una novela corta mía titulada "La hiel"

Resulta doloroso leer el sufrimiento que contienen los primeros escritos de nuestros novelistas del 98, son testimonios de desgarro, consternación, dolor. Exclama Pío Baroja refiriéndose a las vidas tristes: "¡Cuánta hay! ¡Cuántas! Más de las que nos figuramos nosotros. Hay vidas aplazadas por la miseria, vidas turbadas por el dolor, vidas de amargura, vidas de vergüenza, pero ninguna de ellas me da tanta lástima como las perturbadas por la desesperación y el análisis". La capacidad de análisis, es decir, la inteligencia, perturba la vida del hombre, los sume en la desesperación, solo con la imbecilidad se puede ser feliz en la España de 1898. "Si nos fijamos en la fisonomía del hombre que sufre, es parecida a la del hombre que piensa", había escrito Baroja en otra ocasión.


 

Teatro CCUCP

Teatro CCUCP

  

TEATRO CCPUCP

Se estrena:
 «EL TARTUFO» de Molière

bajo la dirección de Jorge Guerra.

. 
La temporada empieza a partir del 22 de octubre.
  

.

Dias: el próximo jueves 19 de octubre

Horas: de jueves a lunes a las 8:00 p.m

               y los domingos a las 8:00 p.m.

Lugar: en el teatro del CCPUCP

Av. Camino Real 1075, San Isidro  

.

VENTA DE ENTRADAS ANTICIPADA
Costo S./ 35 general, 20 jubilados y estudiantes
Lunes populares S/. 25 general, 20 jubilados y estudiantes



"Teleticket de Wong y Metro
"Taquilla CCPUCP

De lunes a viernes        de 10:00 a.m. a 01:00 p.m.

                                 y  de 03:00 p.m. a 10:00 p.m.

Sábados y domingos      de 03:00 p.m. a 10:00 p.m.



Av. Camino Real 1075, San Isidro

Teléfono: 6161616

actividades ccpucp prensacc@pucp.edu.pe 

.

El Tartufo es una comedia seria, o un drama cómico. Trata de la aparición y encumbramiento de un oscuro personaje que encanta y gana adeptos a su causa con una labia excepcionalmente persuasiva y la promesa de un paraíso tan misterioso como poco probable. El Tartufo es un clásico en el más pleno sentido de la palabra y como tal se renueva en cada época y renueva su fuerza satírica y la reflexión profunda sobre el ser humano, sus grandes virtudes y sus terribles debilidades.
                                                         
El elenco se compone de
Bruno Odar, Mario Velásquez, Cecilia Naterri, Ricardo Velásquez, Wendy Vásquez, Trilce Longhi, Gisella Ponce de León, Alejandra Guerra, Alejandro Córdova y Marco Otoya. 

Actividades CCPUCP

Actividades CCPUCP

 

Actividades CCPUCP 

18° Festival de Cine Europeo 

.

Del jueves 26 de octubre hasta el 12 de noviembre, en el marco del Festival de Cine Europeo se podrán apreciar 58 largometrajes en 19 sedes. Este año se proyectaran películas como La Promesa de los hermanos Dardenne (Bélgica), Un toque de canela de Tassos Boulmetis (Grecia), El odio de Mathieu Kassovitz (Francia), L’esquive de Abel Kechiche (Francia), Cool ¡ de Theo Van Gogh (Países Bajos), Vuelvo a casa de Mantel de Oliveira (Portugal) así como un ciclo de animación española. El Festival ofrece además una restropectiva del cineasta alemán Helmut Käutner, con doce películas, entre las cuales se encuentran “Romanza en tono menor”, “Bajo los puentes”, “Cielo sin estrellas” y “La pelirroja”.

Su exhibición nos permite redescubrir el valioso trabajo de este olvidado y polémico director, que fue apolítico en los tiempos de censura de la Alemania Nazi, antes de denunciar lo absurdo de la Alemania dividida. El ingreso es libre en todas las sedes (excepto CCPUCP, CC Ricardo PALMA y CC Cine Arte SAN MARCOS). 

Para mayor información, consulte:
www.cultural.pucp.edu.pe
 
CCPUCP
Av. Camino Real 1075 San Isidro
Telf: 616-1616
 

.

Andrés Fabián VALDÉS

Andrés Fabián VALDÉS

El nacimiento del sol

Por Andrés Fabian VALDÉS 

. 

Le miró con ternura; sus ojos parecen dos gotas extinguiendo el fuego y su boca una caricia que recorre la piel. Ella, aun sintiendo vergüenza, se recogió la pollera y se posó cómoda sobre la hierba. Por primera vez sus senos transpiran y su amor se abre como una rosa. La brisa silvestre les refresca. Los labios brincan al igual que nerviosos pajarillos. Él es presa de ansiedad, pues ahora tiene cuanto existe en su anhelo. Nadie les puede descubrir; la noche no es oscura, por el contrario es luminosa y reflexible, pero ellos se encuentran lejos del pueblo, en una colina junto a un lago espejado. Tal vez muy cerca, o demasiado lejos, un campesino corre rápidamente. Se le nota fatigado, más por una odiosa rabia que por la agitación física. Sus ojos endemoniados exclaman amenazas sin juicio alguno; sin embargo avanza seguro de su dirección.

.

 

Los jóvenes se murmuran palabras dulces. Sus manos, convertidas en caricias temerosas, son arrastradas por el deseo; un deseo elevado e inexperto. Él le jura que la ama. Ella aprieta sus manos y hunde los dedos en la tierra. Las respiraciones se expanden en profundidad mientras sus cuerpos y sus almas se acercan por un ritmo creciente. Se poseen íntimamente, eternamente. La brisa alza su soplo y la hierba se humedece. El campesino corta distancia a paso iracundo. La luna le baña los senderos. Las suelas de sus botas estallan contra las rocas. Cree que ha sido traicionado; ella le había prometido que estaría temprano en casa. El muchacho le sonríe con ternura. Ella gime broncamente por primera vez; la molestia le es gratificante. El extraño corre a reventar. Quiere golpearlos y enseñarles las reglas. Darles una paliza hasta desintegrar todo recuerdo. Los labios de ella tiemblan afectados por la bondad. De sus pupilas emerge un brillo divino. Le nacen lágrimas de los ojos. El hombre ya corre sin tocar el suelo. Presiona los puños. Atraviesa arbustos. Salta alambrados. Intuye que es tarde. Maldice. Se le escurre espuma por la boca. Ya son audibles las respiraciones aceleradas. Tan solo unos metros les separa. Un alarido cruza el valle ¡y los tres se miran! ¡Se miran desafiantes! Aunque ya es tarde, demasiado tarde: ambos se hallan abrazados, contemplando el azul profundo y radiante del cielo y meciendo al niño recién nacido.