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Revista Literaria AZUL@RTE

Nohemí SOSA

Nohemí SOSA

E-mail : tamaulipeca_escribe@yahoo.com   

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CARTA DE NAVEGACIÓN POR LOS SUEÑOS DE MANUEL LOZANO

Un estudio sobre “Mansión Artaud” por: Nohemí Sosa Reyna.  

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HABITANDO MANSION ARTAUD     

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Antonin ARTAUD

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"Mansión Artaud", la casa de la locura, la casa de la iluminación, la casa de la libertad, diría la poeta italiana Alda Merini, el refugio del aterrorizado por lo que ve en el mundo, diría Antonin Artaud.    

El lado oscuro del hombre y su mundo, golpea, a veces brutalmente al lector, más resalta con relieves barrocos, aquello que solemos olvidar, ese viaje a las tinieblas con su corona de espinas, los latigazos y el escarnio es en un fuerte paradigma la fórmula de la templanza y de manera inusitada el camino a la luz, todo esta ruta es un fervoroso cristianismo  en Manuel Lozano, casi imposible de conceder por muchos seguidores del maestro de Galilea, que sin embargo dijo, "el que quiera ser mi discípulo que tome su cruz y me siga".  

En esta ruta poética donde la fe es ritual que mueve los corazones y el grito es dolor por la incredulidad casi oceánica, que fractura a los iluminados, inmersos en la revelación del misterio de Cristo, podemos mencionar a poetas como el francés Charles Peguy, autor de “El misterio de la caridad de Juana de Arco” y  “Tapisseri de Notre Dame”, citemos un fragmento de su Juana de Arco:     

“Les he dado mi pan, ¡vaya negocio! Tendrán hambre esta noche, tendrán hambre mañana. La religión de Cristo, es una religión de desesperación, porque desespera de la vida y sólo tiene esperanza en la eternidad”.      Más cercana a Lozano como influencia y muy admirada por él según nos confiesa, Edith Sitwell (1887-1964), autora de “La Madre y otros poemas”, “Costumbres de la costa de oro”, “Música y ceremonias”, entre otros, en el poema Canción Callejera, escribe:  

*   

Andáis por los caminos de la ciudad donde la sombra anegante     

del hombre ribeteada de rojo por el sol como Caín tiene una    

forma cambiante: esbelta como el Esqueleto, agazapado     

como el tigre,    

con la presteza y la vieja sabiduría del Simio.     

El pulso que late en el corazón tórnase el martillo que resuena    

en    

el Campo del Alfarero donde construyen un mundo nuevo con    

nuestros Huesos, y las inmundicias que dejan caer y el clamor    

durante el día de los rapaces que se alimentan de carroña…     

Pero     

  eres mi noche y mi sosiego.

Al  poeta Manuel Lozano,

al preguntarle sobre el significado de este ritual y grito para él, expresa, “El grito es anterior a la palabra, ‘En el principio era el grito, y también en el final’, el grito no es mero alarido para mí: sino una mirada del mundo, una suma de murmullos, una genealogía. El grito conforma ‘ritos’. ‘El vacio’, mientras tanto, es un desierto que el poeta va ‘llenando’, lo vuelve suntuoso’.          

A su concepción cristiana que alimenta su literatura, el poeta cordobés añade como una mixtura y un matiz su iniciación a la filosofía, porque para él la poesía es poiésis, sus lecturas son el fundamento de una poesía, donde como en un rico paisaje a los ríos fluidos siguen los pántanos y a los desiertos, donde habita la sabiduría milenaria los relámpagos de las selvas amazónicas. Estas lecturas incluyen a los presocráticos, en especial Heráclito, Empédocles de Akragos y los pitagóricos, los estoicos y los cínicos, entre los medioevales, Guillermo de Occam y Agustín de Hipona; los empiristas ingleses, en especial Berkeley y Hume, sin olvidar a Francis Bacon; entre los humanistas a Montaigne y - haciendo ruturas espacio temporales- Miguel de Unamuno, en especial "Niebla". Incluso los decadentistas y parnasianos franceses entran en su esfera intelectual y humanísima y una especial mención merece Pieter Van der Meer de Walcheren y su "Nostalgia de Dios".   

La poesía de éste notable poeta argentino esta ubicada en la "segunda realidad" de que hablaba Julio Cortázar, una realidad profundamente humana.   

Pero si en Cortázar la poesía es un viaje al propio yo, un yo que refracta “la vida como un misterio insoluble”, en Manuel Lozano predomina el misterio del dolor por la iniquidad del hombre, esa laceración del cuerpo y el alma que la pintora mexicana Frida Kalho plasmó en imágenes (Lozano le dedica una prosa poética honda y bellísima).     

Poesía ubicada también, tangencialmente, en el género de lo extraño, (ya que la clasificación se aplica más bien a la narrativa) género que Tzvetar Todorov, explica así, "se relatan acontecimientos que pueden explicarse perfectamente por las leyes de la razón, pero que son, de una u otra manera, increíbles, extraordinarios, chocantes, singulares, inquietantes, insólitos y que, por esta razón, provocan en el personaje y el lector esa reacción."  

Se trasgreden a veces los límites del sufrimiento y esto provoca un intenso dolor;

*

"Cada huella es un tajo de abismo, les repites.           

Alrededor del camino sólo encuentras ataúdes           

cubiertos por guijarros". 

*        

Edgar Allan Poe lleva esto al campo de lo inexplicable e indeseado, provocando en el lector contradictorias emociones, como si el autor jugará con el sibilismo y el misterio.    

"Le fantastique est négatif, I'approche toujours de l'horrible, de l'épouvante".     

Pero en ese panorama infinito de la mente surgen los ríos con su brillo iridiscente, como diría el propio Lozano, por ser una palabra muy utilizada por él, así en su poema "Melquisedec", inspirado en el Salmo 109, de La Biblia, escribe: 

*          

"Horas en que la lluvia sana       

la herida inextinguible.        

Ellos te engendran,       

libándome como rocío diverso       

entre sombras que vuelven al jardín,       

que sueñan jardín antes de irse".      

Cito, Génesis 14 versículos del 18 al 20 de La Biblia: "Entonces Melquisedec, rey de Salem sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;   

y le bendijo, diciendo:   

Bendito sea Abram del Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.    Y en Melquisedec, que anuncia al mismo Jesucristo desde el principio de Las Sagradas Escrituras, aparece la luz, con su brillo redentor, que hace posible la vida, la lluvia, el bien:  

*        

"La redención cuida sus vientos de orfandad        

y todavía escuchas el rumor        

escondido de la tierra".     

*

Manuel LOZANO

*

Hay en Manuel Lozano la desmesura de los iluminados, la pasión por los viajes, la aventura perenne, el obsesivo deseo de conocer al otro. En "Estandarte de Ur" escribe:  

*       

"¿Me condenas          

al hormiguero de este porvenir?         

¿Qué mares no nombré?          

¿Qué jardín no estallaba          

en mi cuerpo sin tregua? 

*

Italo Calvino expresa en su gran obra ensayística, "Seis propuestas para el próximo milenio", que "la excesiva ambición de propósitos puede ser reprobable en muchos campos de actividad, no en la literatura. La literatura sólo vive si se propone objetivos desmesurados, incluso más allá de toda posibilidad de realización. La literatura seguirá teniendo una función únicamente si poetas y escritores se proponen empresas que ningún otro osa imaginar".    

Transcribo ésto porque en la obra del autor de "Cantos de Amenemope", encuentro esta desmesura perfectamente válida, así este poeta argentino nacido en Córdoba, inicia en Praga en 1999 el poema "Origenes, de Alejandría".

*        

"La raíz, ascendida en el viento,       

vara de leche perturbada entre espinas,       

debe aferrarse a su historia.       

Abajo cantarían las grullas.       

Hazme mansión de lo que callas:       

Coróname de ardor por el regreso." 

*

El poema fue concluido en Buenos Aires en julio de 2001, sobre todo en el primer verso podemos apreciar esta desmesura de que hablamos.    

Y en París, la tarde del 26 de diciembre de 1996, Lozano escribía el poema "Pálido Cerco de la Sombra".  

*       

"Nunca terminan los viajes bajo el puente,        

bajo el puente donde un cuerpo tiembla:        

tajo libérrimo de la separación.        

Hoy has llorado el mundo.        

Huye todo presente.        

Sin número, la música y el alba        

calcinan los huesos de los hombres. 

*

Si leemos las dedicatorias de los poemas, en "Mansión Artaud" veremos las siguientes: Cecill Villar, Olga Orozco, Marcel Heinart, Juan José Arreola, José Saramago, Antonia Lloret Hernández, Daniel Rodríguez Moya, Wole Soyinka, reconocemos en nuestro poeta a una personalidad de afectos entrañables, hacia seres plenos de conocimiento y sensibilidad, así en una carta personal me escribe, "No olvides que mi idea de sentimiento no está separada de la de entendimiento o busca de conocimiento".   

Para Olga Orozco, famosa poetas argentina, grabada en la historia de la literatura de su país y del mundo, ha sido, sin duda, el poema más emotivo de Manuel Lozano, nacido de una profunda amistad, escrito un triste octubre de 1998 en Fez, Marruecos, la égloga inicia con el epígrafe, "Canta, lastimada mía" de Miguel de Cervantes, que inserta en las estrofas más sentidas: 

*       

"Canta, lastimada mía.       

De sangre, nada más que de elegida sangre       

te hiciste pedigüeña en esta hora de la sed en que me ahogas       

no pudiendo levantar a aquél que sufre.       

Será como una lámpara en el pequeño alféizar de una casa abandonada.       

No me recuerden el crimen.       

¿Cómo me diste tanta soledad si estaba lleno?       

Las piedras urden lo que graba tu piel en los baldíos.       

¿Cómo es entonces el camino?      

A José Saramago dedica uno de sus poemas más logrados, "Errante Efímero", donde se vislumbran los dorados filos de la mente privilegiada del poeta:

*             

"El ángel ladra en busca de su rosa oscura.       

Los insensatos beben del pozo de las certidumbres.       

He mirado en sus rostros y sólo son un puente."       

Gime el irredimido, el glorificado por la nada.       

Huye el verdugo entre los roedores de huesos.       

El infausto reclama por la luz       

sobre las cáscaras de un fruto sobrenatural.       

Un cráneo de trasnochada inocencia." 

*

Existe en este libro también el poeta místico de poemas breves e inefables, como en: 

*         

SOPLA EL DESTERRADO

       

Palabras tendidas a la tarde de un corazón que se enfría       

La música te desnuda, sacral y victorioso.       

Has visto el resplandor entre las cruces. 

*

Escribe el maestro Juan Benet, cuando se refiere al estilo: "el último cedazo - el más estricto y severo - es precisamente aquel que ha incorporado, ejecuta y sanciona las reglas que rigen la función en la que el hombre está empeñado, la armonía si canta, la sindéresis si juzga, la sintaxis si escribe y la lógica si piensa. Y se me ocurre que pueden ocurrir dos cosas para que el hombre ejecute una función con un estilo personal: o bien la personalidad suya es una cosa tan sutil como para atravesar ese último cedazo sin sufrir merma alguna o bien no tiene necesidad de pasar a través de él y, como los alumnos muy recomendados, es capaz de llegar al final de la prueba sin tener que dar cuentas a nadie"...Yo creo que Manuel Lozano encaja en esto último, ya que su estilo tiene un sello personal, increíblemente original.    

El libro de Manuel Lozano en este homenaje al poeta y dramaturgo francés Antonin Artaud, contiene imágenes inquietantes, producto de su  visión de la poesía, que para él es “el pacto del relámpago”, porque los poetas son los sellados, los arrojados al caliente relámpago, Artaud tiene este sello, este destino que lo ubica como un maldito, cuando,  Javier Membra expresa de él,  "No en vano considerado el más grande de los malditos del siglo XX...el desequilibrio de este poeta dramático es anterior a sus primeras publicaciones. Cabe por tanto suponer que la inspiración de sus teorías sobre la escena - heredadas de las propuestas de Alfred Jarry y recogidas con posterioridad por Jean Genet - están horadadas de una u otra manera en el desequilibrio", nos dice Membra, que fue a los 16 años cuando Artaud sufrió sus primeros delirios, por aquellos mismos días descubriría también la poesía.   

Delirio de poesía o delirio de locura, embriaguez de la palabra, alejamiento del mundo de tinieblas para buscar los senderos de luz, en el interior de los jardines poblados de ingenuos caminos bordeados de magnolias, anhelando la comunión y el entendimiento con todos y cada uno de los hombres y mujeres y sobre todo con el sufrir de ser muy pocas veces comprendido.   

Así la desmesura de algunos poemas de Lozano son un apego sensible al dolor vivido por Artaud, de tal manera lo siento como lectora, el proceso poético de “Mansión Artaud”, el autor lo ubica como una revelación en la Abadía del Niño Dios, más el hilo del libro nos lleva por poemas escritos en diferentes ciudades, como Málaga, París, Praga, Buenos Aires, en diferentes tiempos, sin embargo todo confluye en una casa y bajo un nombre, "Mansión Artaud".  

Artaud esta presente cuando Lozano escribe:

         

Todos los hombres pierden el camino de regreso.    

Sucede desde la primera sed de la criatura.    

La fulgurante procesión de escarchas    

fluye en las cortezas y no sabe morir.    

Nada revelaría el camino, ni la flor cenicienta,    

ni el alimento - a oscuras - en el umbral de esta salida.    

El ciervo vulnerado percibe los barrotes.        

*

LA FANTASIA ES UN LUGAR EN EL QUE LLUEVE: ITALO CALVINO.    

*

He asimilado por medio de un proceso de conversaciones con Manuel Lozano, lo que es la "alta fantasía", Italo Calvino, me facilita la transmisión del concepto, "se trata desde luego de la 'alta fantasía'...de la parte más elevada de la imaginación, diferente de la imaginación corporal como la que se manifiesta en el caos corporal de los sueños", esto lo escribe Calvino en su ensayo "Visibilidad" del libro ya citado, refiriéndose a Dante y La Divina Comedia, "Dante comprende que esas imágenes llueven del cielo, es decir, que Dios se las manda...el poeta debe imaginar visualmente tanto lo que su personaje ve como lo que cree ver, o está soñando...así como debe imaginar el contenido visual de las metáforas de que se sirve justamente para facilitar esta evocación visual".   

Cuando Manuel Lozano habla de revelaciones, creo yo que se refiere a estas imágenes y explica, "Cuando escribo "Carta de Navegación por los Sueños" (poemas contenidos en este libro), apelo a la construcción de ese laberinto que, no está demás decirlo, no se aleja de un andamiaje racional. No me considero surrealista, ni postsurrealista, detesto esos ismos...Borges escribió que 'la literatura es un sueño dirigido'. Lo comparto."    

En mi razonamiento, al escribir este ensayo sobre "Mansión Artaud", agrego lo expresado por Borges en su ensayo "La Pesadilla" (Siete Noches. FCE.1980).    

"Para el salvaje o para el niño los sueños son un episodio de la vigilia, para los poetas y los místicos no es imposible que toda la vigilia sea un sueño. Esto lo dice, de modo seco y lacónico, Calderón: la vida es sueño."     

Y en el poema "Vigilia de los Estigmas", Lozano escribe: 

*         

Pájaro de ceniza que sobrevuela     

donde es máscara     

la pérdida del cuerpo.     

¿De qué intercesoras     

ocultarías esa luz, la tigra     

de la sed persistiendo en aquelarres ?       

Jorge Luis BORGES

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La tigra de la sed ¿la imaginación? Las imágenes de Manuel Lozano, son también retos y confirman esa construcción del laberinto, y respecto a esto quien escribe, se solaza con lo dicho por Jorge Luis Borges cuando sabiamente expresa, "Góngora, en un soneto, expresa con exactitud la idea de que los sueños y la pesadilla, desde luego, son ficciones, son creaciones literarias", son el sueño dirigido, concepto en que convergen ambos escritores.    

Y Borges de manera magnífica afirma, "los sueños son la actividad estética más antigua".    

Y Manuel Lozano en el poema "Errante Efímero" escribe:

       

Hubo un tajo en el cielo,     

semejante al que vieron los ojos de Cristo en la hora sexta.     

¿Y quién vuelve para clamar desde la niebla: "Tengo Sed"?     

Cuando el eco se incline sobre el rayo,     

un vidente cruzará el muro invisible.       

Estamos indudablemente ante un sueño de eternidad del poeta, trasladado a la poesía.       

Encuentro en la obra de Manuel Lozano esa "iconología fantástica" de que habla Italo Calvino, que el poeta alimenta con la visión de las obras de arte de Hieroniymus Bosch, Lucas Cranach, Francisco de Goya, Vermeer y Velázquez.    

Ha sucedido que cuando leo un poema de Manuel Lozano siento que navego y me sumergo en una pintura de Hieroniymus Bosch, soy una de esas blancas mujercitas de largos cabellos que navega sobre una hoja de magnolio, acompañada del poeta, viendo extraños seres de actitudes a veces perversas, a veces angelicales, siempre con la belleza y la fascinación del misterio, siguiendo la ruta de su SEE-CHARTS BY THE DREAMS.          

Uno la emoción a flor de piel  con la imaginación, que dibuja un paisaje de lluvia y de tormenta, puedo decir que en “Mansión Artaud” he cohabitado con  la fuerza de la poesía que me ha deslumbrado y asombrado en el “alucinado resplandor del relámpago”.      

Sólo he tratado de trasladar con mis palabras la huella que ha dejado en mí, recorrer las habitaciones alucinantes de “Mansión Artaud”, reconociendo siempre mi incapacidad para dar toda la fuerza que merece al comentario sobre esta obra, tal y como lo han expresado, estudiosos como Carlos Hugo Aparicio, miembro de la Academia Argentina de Letras, cuando escribió, “he necesitado varias veces volver al aire a retomar aliento ante tal avalancha; ante esa sagrada y diabólica procesión de palabras alucinadas, de imágenes”, en lo personal he preferido seguir un buen tramo de su navegación de sueños, contemplando las imágenes, sintiendo las pasiones y buscando la luz en la sonrisa del poeta. 

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  Ilustración : Siegfried Woldhek - http://www.woldhek.nl/ 

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